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jueves, 14 de diciembre de 2017

Potaje de puerros y almendra


Potaje de puerros y almendra


   Mmmmmmmm....nos ha encantado este plato!!!!!!!

Me llamó la atención este potaje de porrada,  en el programa de Torres en la cocina.  Por el aspecto, desde luego,  pero también porque, por lo visto, es un plato de la edad media que los hermanos Torres han recuperado y respetado.
Un plato que les enseñó su primer profesor, Josep Lladonosa, experto en cocina medieval y jefe de cocina del restaurante 7 Portes en Barcelona. Por cierto, mi restaurante favorito de esta ciudad!!!!!

Antiguamente se utilizaba la leche de almendras para sustituir, sobre todo en Cuaresma, a la leche de vaca. Este "manjar blanco" se utilizaba como ligazón de caldos y sopas.
En cuanto al puerro, en época medieval se utilizó para paliar la hambruna y luchar contra enfermedades como la peste.
De guarnición lleva pan, el pan era la base de la alimentación popular en la época medieval, constituía un 70 % de la dieta diaria sobre todo integral.

Yo tampoco he querido cambiar "casi nada" para probarlo tal y cómo se cocinaba en la época. Por eso he cocinado con manteca en lugar de aceite, por ejemplo.

La cantidad de caldo depende de cómo nos guste de espeso y de cómo se trituren las almendras. En mi caso con un litro se me quedaba "para pegar ladrillos" así que le he tenido que añadir hasta que me ha gustado.

En cuanto al queso, 100 gr me parecía exagerado, no he llegado a poner ni la mitad.

Supongo que en aquella época no se tenía tanto miedo al colesterol, a engordar. La vida no era tan fácil, se desgastaba más, había que combatir el frío con los alimentos.....En fin, que hoy no nos podemos permitir comer estos guisotes todos los días, pero merece la pena probarlo. A parte de que, aunque contiene ingredientes muy energéticos y grasos, por otro lado, contiene ingredientes sanísimos como el caldo de ave, el puerro, la almendra con un 20-25 % de proteínas, ácido oleico que previene enfermedades cardiovasculares y un montón de vitaminas.

Un plato reconstituyente, riquísimo!!!!!

  

Ingredientes


  • 1 litro - 1 1/2 de caldo de ave
  • 200 gr de almendra cruda pelada
  • 30 gr de manteca de cerdo ( se puede sustituir por aceite de oliva)
  • 2 lonchas ( unos 180 gr de panceta)
  • media cebolla o cebolleta
  • 2 puerros medianos
  • sal
  • canela 
  • una cucharadita de miel
  • pan integral tostado
  • queso manchego curado



Elaboración


  1. Calentamos 1 litro de caldo, añadimos las almendras. Trituramos y dejamos reposar unas horas en la nevera, mejor de un día para otro.

 

  2. Sacamos de la nevera y colamos. ( Es posible que lo hayas triturado tanto que al colar no queden restos, en ese caso vamos a necesitar más caldo al final).


  3. Ponemos la manteca a calentar. Añadimos la panceta sin la corteza cortada en tiritas.

 

  4. Añadimos la cebolla picada rehogamos y añadimos los puerros cortados. Agregamos un poco de sal y rehogamos a fuego moderado hasta que se cocinen pero sin coger color.

 

 

 

  5. Vertemos el caldo de almendra y dejamos cocer 20 minutos, a fuego suave, tapado para que no se evapore y removiendo, de vez en cuando, para que no se pegue al fondo. Rectificamos de sal. Si nos ha quedado muy espeso podemos añadir más caldo.


  6. Apagamos el fuego y añadimos miel, queso rallado y un poco de canela. ( esta se lo podemos añadir ya en el plato, mejor).

 

  7. Para la guarnición: Ponemos un chorrito de aceite en una sartén y tostamos unas almendras y unos daditos de pan hasta que quede bien crujiente.

 

  8. Servimos bien caliente. El pan y almendras los ponemos por encima de cada plato una vez servido para que no coja demasiada humedad el pan.







                                                  

                                                                                                               Uffff, qué rico!!!!!!


martes, 14 de noviembre de 2017

Sopa Dita


Sopa Dita


  Este verano, en San Petersburgo, me aficioné a este tipo de sopas con tantos tropezones que llevarse a la boca en cada cucharada. 
Estoy más acostumbrada a tomar caldos, sopas de fideos, de arroz...igual de reconfortantes y sabrosos, pero sin tantos trocitos de hortalizas y carnes que la convierten, casi casi, en plato único.

Pensé que, en cuanto viniera el frío, empezaba a experimentar con ellas. El frío ha tardado en llegar y aún no se ha instalado del todo pero ya se va notando, especialmente al amanecer y anochecer; y ya van apeteciendo las comidas de cuchara. Así que ya he hecho, y con mucho éxito, mi primer experimento sopero.


El nombre, Dita, lo he tomado de la protagonista del último libro que he leído. Esta misma mañana lo he terminado.

No me gustaría frivolizar con este tema... pero lo cierto es que, cuando estaba haciendo mi sopa, me he acordado de la sopa aguada hecha con peladuras y restos de alguna hortaliza podrida con la que, a parte de un trozo de pan seco, los nazis mantenían a los judíos recluidos en los campos de "concentración", como único alimento. 
Aún así, los prisioneros no veían el momento de que llegase la hora del reparto, rezando para encontrarse un trozo de zanahoria o una peladura en su escudilla para llevarse algo sólido al estómago. 
" En cuanto la comitiva de botas altas y varas largas se aleja, dos asistentes llegan cargados con la olla de la sopa del mediodía lista para servir en el barracón, y todo vuelve a la rutina habitual. Se desenfundan las escudillas abolladas y las cucharas torcidas, y los niños le piden a Dios que en su cazo caiga al menos un pedazo de zanahoria".

La sopa sale, como una obsesión, en varios capítulos del libro, para terminar en el último por echarla de menos cuando ya tan sólo les daban el mendrugo.
"La comida se ha convertido ya en una rareza. Apenas les dan unos pedazos de pan para pasar el día. Muy de tarde en tarde aparece un caldero de sopa"...


Dita, la bibliotecaria de Auschwitz, protagonista de esta novela basada en personajes y hechos históricos tuvo la "suerte" de poder contárselo al escritor, Antonio Iturbe. 
Dita salió del campo de exterminio de Auschwitz con vida en 1944. En 1945 fue liberada por las fuerzas aliadas del campo de Bergen-Belsen. Volvió a Praga dónde se caso con uno de los compañeros de penurias de Auschwitz, Otto Kraus. Formaron una familia que tuvo finalmente que emigrar a Israel huyendo del régimen comunista, donde se asentaron definitivamente, tampoco aquí acabarían sus penas...



Pero ahí está Dita, una viuda de  88 años, llena de energía, esforzándose para que lo vivido en Auschwith, que recogió su marido, Otto Kraus, en un libro con poca repercusión, The painted wall, llegue al mundo. Para ello ha abandona cada año, durante un mes, su país de acogida y ha vuelto a Praga, su ciudad natal. 


Por suerte y caminos del destino, el autor de La bibliotecaria de Auschwith dio con Dita y pudo contar su historia en 2012.

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Sopa Dita


Ingredientes

  • 1/2 cebolla
  • un trozo de blanco de puerro
  • 1 zanahoria
  • 1 rama de apio
  • 1 trozo de nabicol ( unos 100 gr)
  • 1 trozo de nabo ( unos 100 gr)
  • 1 chirivía
  • 1 tomate maduro
  • 1 patata de unos 180 gr
  • 1 muslo de pollo
  • 280 gr de ternera de guisar
  • 210 gr de costilla de ternera
  • 1 cucharadita de cominos
  • 1 cucharadita de pimentón de La Vera
  • 1 chorrito de aceite de oliva v. e
  • 130 gr de acelgas
  • 1´700 l. de agua
  • 1 cucharada rasa de sal 
  • (opcional ) un chorro de leche evaporada



Elaboración


  1. Ponemos la olla rápida en el fuego con un chorro de aceite. Añadimos la cebolla y el puerro picados ( no hace falta muy pequeño). Rehogamos con un poco de sal, a fuego moderado, hasta que comience a tomar color.


  2. Cortamos el apio, chirivía, nabicol, nabo y zanahoria. Lo añadimos a la olla y rehogamos un par de minutos.

 

  3. Rallamos y añadimos el tomate. Rehogamos hasta que se evapore el líquido. añadimos el pimentón y los cominos. Rehogamos para que se cocine el pimentón, sin que se queme porque amargaría.

 

  4. Chascamos las patatas ( introducimos el cuchillo pero acabamos de cortar sin el filo del cuchillo para que se rompan). Las añadimos junto con las acelgas.

 

  5. Quitamos la piel al pollo, introducimos toda la carne. Vertemos el agua. Llevamos a ebullición, desespumamos si fuera necesario, añadimos la sal y cerramos la olla.

 

  6. Cocemos 35 minutos en mi olla, tal vez otras sean más rápidas.

 

  7. Dejamos que baje la válvula de presión. Abrimos la olla y sacamos la carne. Pasamos la "minipimer" unos segundos de modo que no lo trituremos del todo (es más para que espese un poco que para que se convierta en crema). Agregamos la carne sin huesos y cortada pequeñita.

 

 

  8. Servimos bien caliente.





  La podemos suavizar con un chorrito de leche evaporada. Con o sin ella está riquísima!!!!!



jueves, 22 de octubre de 2015

Sopa de guisantes con huevo escalfado


Sopa de guisantes con huevo escalfado

  Poco a poco va llegando el fresquito y van apeteciendo los platos de cuchara.
No hay nada como una sopita para entrar en calor y hacer de una comida de invierno una fiesta!

Aunque es de guisantes, una de las razones de que esté tan rica esta sopa es el caldo que anteriormente le he preparado con pollo, hortalizas y un hueso de jamón.
Además del sabor que le da la buena cantidad de puerro que lleva y el toque de limón que se le pone al final.
Se puede tomar con o sin huevo, pero desde luego el huevo le da un toque de color y sabor extraordinario.


El guisante: 

" El guisante es rico en proteínas, tiene un contenido interesante en vitamina A, C y sales minerales, potasio, hierro, cinc y luteina y ácido fólico. Es el alimento más rico en vitamina B1 y tiene un 5% de fibra.

Los nutrientes del guisante son buenos para el corazón, reducen el colesterol en la sangre, controlan los niveles de azúcar y son ricos en antioxidantes.

Es una de las hortalizas más antiguas de la cultura europea. Se han encontrado guisantes en excavaciones arqueológicas de 9000 años de antigüedad. Los antiguos griegos y romanos los cultivaban y consumían habitualmente."


La receta la he sacado de Bon Appetit



Ingredientes

  • 1 cebolleta
  • 2 puerros 
  • 1 cucharadita se pimentón
  • 1 litro de caldo de pollo
  • 500 gr de guisantes congelados
  • un chorro de aceite
  • una cucharada de mantequilla
  • sal
  • pimienta
  • zumo de medio limón
  • un huevo por persona, vinagre para escalfarlo.



Elaboración

  1. Ponemos en una sartén el aceite y la mantequilla y rehogamos 5 minutos la cebolla picada. A continuación añadimos el puerro también cortado y rehogamos el conjunto otros 10 minutos.

 

 

  2. Añadimos la cucharadita de pimentón, le damos una vuelta y vertemos enseguida el caldo. Dejamos unos 20 minutos cociendo, hasta que la verdura esté blandita.

 

  3. Añadimos los guisantes y dejamos cocer otros 10 minutos. Rectificamos de sal. Trituramos y añadimos pimienta y zumo de limón.  

 

  4. Ponemos agua a hervir, le añadimos un buen chorro de vinagre y depositamos el huevo cascado, con cuidado de que no se nos rompa. Dejamos que el agua recupere la ebullición y cocemos 2-3 minutos para que la yema se quede líquida y la clara se cuaje. Sacamos con una espumadera y lo colocamos sobre la sopa recién emplatada.


Espolvoreamos con un poco de eneldo, algún germinado, menta...







                                                        Esta la voy a repetir más de una vez este invierno!!!!!!