jueves, 21 de marzo de 2013

Torrijas


Torrijas

  mmmmmmmmmmmmmmm....!!!! Me encantan las torrijas!!!!!!!!!!
Es curioso que gustándome tanto me espero a estas fechas para hacerlas, tal vez este hecho de no comerlas a menudo las convierta en un manjar tan exquisito.
No me han gustado nunca las comidas de Semana Santa, no me gustaba el bacalao en ninguna de sus modalidades, no me gustaban los potajes. Hablo en pasado porque con la edad a una ya le va gustando todo. Mi madre nunca ha sido de procesiones ni santos pero esta tradición la llevaba a rajatabla. Hasta el sábado por la noche, si me ponía pesada, y si no hasta el Domingo de Resurección no podíamos comer nada relacionado con carne.
El caso es que cuando llegaba Semana Santa solo me alimentaba de postres, esto sí que me encantaba!!! Y mi madre nos hacía todo tipo de dulces. Se levantaba bien tempranito el Jueves Santo y cuando nos despertábamos ya teníamos arroz con leche, el mejor que he probado!!! Panecillos, un dulce típico de su pueblo que son unas bolitas de pan y huevo en un almíbar oscuro, buenísimos!!! Hacía roscos, arroz en dulce, este nos gustaba menos, y las torrijas. que bueno todo!!!!!!

¿Sabes una cosa??? Ahora yo hago lo mismo. Hago mis potajes, mis bacalaos en todas sus variedades y mis postres y procuro, solo lo procuro, no comer carne. Total son tres días y la verdad, ya puedo vivir sin carne, paso días y días sin probarla aunque no sea Semana Santa. Y desde luego en mi casa no falta estos días mi arroz con leche, mis panecillos y mis torrijas. Si no, no sería Semana Santa!!!!!



La torrija, torreja o tostada es un dulce típico de las celebraciones de Cuaresma y Semana Santa en España, salvo en Cantabria, donde se hacen en Navidad. Consiste en una rebanada de pan (habitualmente de varios días) que es empapada en leche o vino con miel y especias, y, tras ser rebozada en huevo, es frita en una sartén con aceite. Se aromatiza, a gusto, con diversos ingredientes: canela o algún licor, y se endulza con miel, almíbar o azúcar. Es un alimento de origen humilde que satura pronto al comensal y su uso es costumbre en Cuaresma, época en que los católicos dejan de comer carne.

Historia
La torrija o torreja aparece ya documentada en el siglo XV, citada por Juan del Encina: «miel y muchos huevos para hacer torrejas», al parecer como plato indicado para la recuperación de parturientas. Las primeras recetas se remontan al Libro de Cozina de Domingo Hernández de Maceras (1607) y Arte de cozina, pastelería, vizcochería y conservería de Francisco Martínez Motiño (1611). La torrija era a comienzos de siglo XX muy habitual en las tabernas de Madrid y se servía con vasos de vino (chatos).
Su asociación a la cuaresma se debe tal vez a la necesidad de aprovechamiento de pan sobrante, que, durante el tiempo en que no se podía comer carne, era por ello menos consumido, aunque las familias elaboraban la misma cantidad. Suelen consumirse con grandes cantidades de whisky durante el domingo de resurrección en algunas zonas del sur de Badajoz.

Ingredientes

  • Una barra de pan de cuarto del día anterior o de dos días
  • 1´200-1´400 gr de leche
  • 150-175 gr de azúcar
  • 100 gr de miel
  • una rama de canela
  • la piel de in limón,( solo lo amarillo, la parte blanca amarga)
  • aceite, preferiblemente de oliva, para freír
  • 3 huevos
  • un poco de harina (opcional)
  • azúcar y canela para espolvorear

Elaboración

  1. Ponemos a cocer la leche con la rama de canela, la corteza de limón, el azúcar y la miel. La llevamos a ebullición y la dejamos enfriar un poco, solo un poco antes de echarla al pan.

 

  2. Preparamos el pan, cortándolo en rebanadas del grosor de un dedo, menos de 2 cm. Y lo colocamos en una bandeja en el que no nos sobre espacio, si es necesario lo repartimos en dos recipientes. Para que al echarle la leche se empape toda la superficie del pan.
Puede parecer mucha leche, he visto recetas que utilizan mucha menos, pero si hay algo que valoro de una torrija es que no esté seca!

 
 En realidad le había puesto 1´200  gr de leche pero al echársela al pan se lo empapó antes de que se enfriara. Entonces decidí añadirle 200 gr más, aprovechando la canela y limón le añadí un poco de azúcar y la cocí. Luego es verdad que me sobró una poquita en la bandeja, pero vale la pena porque las torrijas salieron muy hidratadas, exquisitas!!!


 3. Dejamos como un par de horitas empapandose y enfriándose antes de empezar a rebozar.
Podemos pasarlas directamente por el huevo o espolvorearle un poco de harina, yo las he hecho de las dos maneras y prefiero espolvorearles ese poquito de harina, se manejan mejor y les da un color doradito.


 4. A continuación, y siempre ayudándonos de espumaderas o paletas la pasamos por huevo batido, dándoles la vuelta para que lo cojan por todas partes.

 5. Y a la sartén con el aceite bien caliente. He probado a freírlas en aceite de girasol y me da la sensación de que absorben más aceite y se quedan más blanquitas. Prefiero el de oliva!!!


 6. Las freímos por un lado hasta que se doren y les damos la vuelta para que se doren por la otra cara. Después las dejamos sobre papel de cocina para que desprendan el máximo de aceite.
  7. Las pasamos a otro plato o bandeja y las espolvoreamos de azúcar y canela.

 

  8. Yo empiezo a comérmelas ya, aunque mejor cuanto más fresquitas!!!!


                                                                     Pero que buenas!!!!!!!!!


Este bocado solo se consigue poniéndole buena cantidad de leche!!!!!!!



Y estas son las de este año ( 2016):

Esta vez he utilizado pan de torrijas ( lo compré en Madrid).

 





Con una crema inglesa o natillas ligeras:






10 comentarios:

  1. me encantan las torrijas y estas tienen una pinta buenisima,en micasa tambien las hacia mi madre que recuerdos!!!

    ResponderEliminar
  2. Riquísimas. Como muchas otras cosas,esta será la primera vez que me decida a hacerlas y te tomo prestada la receta porque tienen un aspecto delicioso, muy jugoso.

    ResponderEliminar
  3. Que buenas te han salido con un color muy bonito.

    Saludos!!!

    ResponderEliminar
  4. que pinta mas buena que tienen, están diciendo ¡¡ cómeme cómeme!! besitos

    ResponderEliminar
  5. Qué pinta tan buena tienen!!! Seguro que estaban deliciosas y ya no queda ninguna! Me quedo como seguidora para no perderte la pista, un saludo!

    ResponderEliminar
  6. Mi abuela las hacía con el mismo aspecto que las tuyas.... con buen remojón de leche! Ay qué recuerdos...
    Un beso. Me quedo por tu blog.

    ResponderEliminar
  7. HOLA, LA BUENA COCINA.

    UN SALUDO.
    www.gizurdeme.net

    ResponderEliminar
  8. Muy buena la receta, en mi casa, las hacemos prácticamente igual y siguiendo los consejos de unos amigos de Valladolid empleamos pan Suizo....bonissim. Un saludo Lola.
    Vicent Badía.

    ResponderEliminar
  9. Hola Lola! enhorabuena por este maravilloso blog!!!. Me voy a atrever con las Torrijas pero estoy pensando sustituir la leche por horchata..¿que te parece?.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que ricas!!!! No hay nada mejor que una horchata!!! Tuve el placer de comer un postre de torrijas ( eran minis) de horchata recubiertas con mango en Arzak. De eso hace un montón de años y aún se me saltan las lágrimas!!!

      Eliminar