jueves, 12 de enero de 2017

Tarta de manzana americana/American apple pie


American apple pie ( Tarta de manzana americana).


  La tarta de manzana es unos de los símbolos de la gastronomía americana. 

No obstante, no fue hasta el S. XVIII, cuando comenzaron las plantaciones de variedades de manzanas europeas y con las recetas que llegaron con los colonos británicos, suecos y holandeses, cuando se comenzó a elaborar.

En los siglos XIX y XX, el pastel de manzana se convirtió en un símbolo de la prosperidad estadounidense y el orgullo nacional.


La característica principal de esta tarta de manzana es que la masa envuelve toda la fruta cociéndose en el interior y conservando así todos los aromas. Se suele hacer en un "Pie dish ( plato de tarta), un recipiente hondo para que quepa una gran cantidad de relleno.

La masa es una masa quebrada en una proporción de 2 partes de harina por 1 de mantequilla fría, sal, azúcar y un poco de agua helada para que salga crujiente. Es importante que esta masa no se amase. Sólo hay que mezclar todos sus ingredientes. De lo contrario se endurece y resulta incomestible.

La tarta se puede perfumar con zumo de limón , ron u otros licores y se aromatiza con canela y alguna otra especia como jengibre, nuez moscada o clavo.

Las manzanas que se emplean en esta tarta son variadas, algunas dulces como la Golden, la Reineta, Delicius, Pink Lady... mezcladas con otras más ácidas y firmes como la Granny Smith...

El resultado es una tarta muy, muy crujiente en el exterior y extraordinariamente jugosa, incluso a veces con líquido en el relleno.

Te cuento como se hace:



Ingredientes


Para la masa:


  • 325 gr de harina
  • 160 gr de mantequilla fría en daditos
  • 2 cucharadas de azúcar ( yo he puesto panela)
  • 1 cucharadita de sal 
  • unas 8 cucharadas de agua helada



Para el relleno:


  • 6 manzanas grandes variadas
  • 3 cucharadas de azúcar ( yo he puesto panela)
  • 3 cucharadas de azúcar moreno
  • 1 y 1/2 cucharada de maizena
  • el zumo de 1 limón
  • 1 cucharadita de canela
  • 1/4 de cucharadita de jengibre
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 40 gr de mantequilla en daditos
  • un poco de leche para pincelar
  • un poco de azúcar blanca para espolvorear la superficie


Elaboración


  1. Preparamos la masa:  Para ello tamizamos la harina, la mezclamos con el azúcar y la sal. Añadimos la mantequilla fría y mezclamos. Vamos añadiendo, poco a poco, las cucharadas de agua helada. Mezclando sin amasar. Cuando esté todo integrado formamos una bola, cubrimos con film y dejamos reposar media hora en la nevera.

 

 

  2. Mientras, podemos ir preparando el relleno. Pelamos las manzanas y las cortamos primero a cuartos. Les añadimos un poco de zumo de limón para que no se oxiden. Ahora las cortamos en láminas, las depositamos en un cuenco grande y añadimos el resto del zumo.

 

  3. Añadimos la maizena, sal, jengibre, canela y panela o azúcar blanco y azúcar moreno.

 

 

 

  4. Removemos para que se mezcle todo.


  5. Sacamos la masa de la nevera. Dividimos en 2 parte, una más grande que la otra. Enharinamos la superficie de trabajo y estiramos primero la parte más pequeña. Reservamos cubierta con film.

 

  6. Estiramos la parte de abajo y cubrimos el molde. Tiene que sobrar masa tanto de la de tapa como de la que cubre el molde para que se cierre bien.

 

  7. Rellenamos, ponemos unos daditos de mantequilla y mojamos con leche el borde. Cubrimos con la tapa y presionamos. Pasamos un cuchillo a ras del molde para cortar lo que sobra.

 

 

  8. Hacemos un borde con la punta de los dedos. Mojamos toda la tapa con leche y hacemos unas incisiones con un cuchillo afilado para que salga el vapor al cocerse. Espolvoreamos de azúcar.

 



  9. Introducimos con el horno precalentado a 200º C. A los 10 minutos bajamos la temperatura a 180º C. Cuando veamos salir vapor y la masa esté doradita podemos sacarlo. En total unos 45-50 minutos.


  10. Antes de cortar dejaremos reposar otra hora para que coja consistencia.






                                                                  Se puede tomar calentita con una bola de helado.



lunes, 9 de enero de 2017

Curry de verduras


Curry de verduras


  Qué plato tan delicioso!!!!!
Sano y lleno de sabor!!!!

El curry de verduras se lo vi hacer a los hermanos Torres en Torres en La Cocina. Algo me dijo que me iba a gustar.
He cogido la idea, he copiado las especias del curry "personalizado" pero he cambiado las verduras y la forma de cocción. 

Me fui con la idea de este plato al Mercado Central de Valencia y encontré algunas hortalizas que no había probado nunca. También me hice con algunas ecológicas: 

  • Tupinambú o alcachofas de Jerusalén : Ni son alcachofas, ni vienen de Jerusalén. En realidad, son unos tubérculos parecidos a las patatas, que nacen en las raíces de una especie de pequeño girasol amarillo que prolifera en los jardines de otoño. Se come cocido, asado o en puré. No admite la fritura porque absorben mucho aceite. Al comerlas nos recuerdan el sabor de la alcachofa.


  • Patatitas ecológicas
  • Zanahoria amarilla y morada


  • Tirabeques: son unas vainas de la misma familia y género que los guisantes, pero en lugar de ser cultivadas por sus semillas, son las propias vainas las que se consumen, sin desgranar. En su interior esconden unas semillas casi imperceptibles.

  • Mini judías bobby.
  • Romanesco: El romanesco es un híbrido de brécol  y coliflor  de la familia de las brasicáceas. Como todas las especies de esta familia, es rico en vitamina C, fibra soluble y carotenoides. Se suele consumir cocido o al vapor aunque también se suele utilizar como verdura cruda. Su color y forma es muy característico. 

  • Y unas setas Shiitake que me recomendó el frutero.

Yo he utilizado esta variedad de verduras pero el curry se puede hacer con verduras más habituales en nuestras tiendas (zanahorias, judías verdes, coliflor, brócoli, calabacín...) 
Aunque, si tienes un buen mercado a mano, vale la pena probar productos nuevos, sobre todo cuando son tan beneficiosos para nuestro organismo.


En cuanto a la cocción: Los Torres lo cocieron todo a la vez, muy poquito tiempo. El problema es que llevando patata, corres el peligro de que la patata quede cruda o el resto se haga demasiado.
Yo he ido añadiendo a la olla por orden de dureza: primero los tubérculos del tipo de la patata, después las zanahorias, las vainas y por último el brécol.

No hay que pasarse con la cocción, deben quedar crujientes todas las verduras, pero la patata no debe quedar cruda.

El curry se puede comprar, ya preparado, pero resulta más divertido si nos lo hacemos nosotros como lo hacen en La India. Allí no existe una especia llamada "curry" sino que cada cual hace la mezcla conforme más le gusta y según la costumbre de cada zona del país. 
Yo, en esto, no tengo mucha experiencia, así que he seguido los consejos que Anjalina Chugani ha dado en el programa:

  • Buena cantidad de cúrcuma que es lo que da el color al curry y no da sabor. 
  • Un poco de picante, cayena picante molida, que un buen curry tiene que tener.
  • Semillas de cilantro o coriandro que se deben tostar un poco para potenciar el sabor.
  • Ajo, en este caso se lo ponemos fresco.
  • Jengibre molido. Aunque también le hemos puesto un pedacito de fresco.
  • Semillas de comino.
  • Semillas de hinojo. 
  • Pimienta negra, recién molida.

Las cantidades son un poco a ojo, pero con sentido común. No hay que abusar de nada para que resulte un plato suave, al gusto de todos, pero con mucho aroma. En la lista de ingredientes te cuento cuanto he puesto yo:




Ingredientes




  • Verduras variadas. ( Las mías: patatas, tupinambú, nabo, zanahorias naranjas, moradas y amarillas, tirabeques, mini judías bobby, brócoli, y romanesco)
  • 4 setas shiitake
  • aceite de oliva V.E
  • media cebolla
  • 1 ajo
  • un pedacito ( del tamaño de 2-3 ajos) de jengibre fresco
  • un tomate maduro rallado
  • Curry casero hecho con : una cucharadita de comino en grano, 2-3 cucharaditas de cúrcuma, 1 cucharadita de semillas de hinojo, 1 cucharadita de semillas de cilantro, una puntita de cayena molida, una pizca de sal del Himalaya, pimienta negra recién molida, media cucharadita de jengibre molido.
  • caldo de verduras suficiente para cubrir las verduras en la cazuela
  • 400 ml de leche de coco
  • sal ( yo he puesto del Himalaya)
  • para rematar el plato una mezcla de especias. Me ha faltado el clavo para que fuera una Garam masala : Canela, cardamomo, nuez moscada y comino, molidos.




Elaboración


  1. Preparamos un caldo corto de verduras. Podemos utilizar las pieles, hojas y troncos de las que vamos a utilizar, por supuesto bien lavadas. Cubrimos con el mínimo de agua para que esté concentrado, añadimos sal y cocemos 40 minutos. Colamos.

 


  2. Ponemos un buen chorro de aceite en la olla. Picamos la cebolla y rehogamos lentamente hasta que comience a tomar color. Añadimos el ajo y el jengibre picados y rehogamos un poco.

 

 

  3. Mientras se pocha la cebolla, preparamos las especias. Tostamos el cilantro. Añadimos el hinojo y comino para que tome calor y molemos.

 


  4. En ese calor, pero fuera del fuego calentamos las especias molidas ( jengibre, cayena y cúrcuma).
Mezclamos con las que hemos molido y añadimos la pizca de sal y la pimienta.

 

  5. Añadimos las especias a la olla y rehogamos unos segundos sin que se quemen las especias. Cortamos el calor con el tomate rallado.

 

  6. Dejamos cocer unos minutos y añadimos  un poco de caldo y la leche de coco. El líquido debe cubrir las verduras pero no más. Si hiciera falta añadimos más tarde un poco más de caldo. También rectificaremos de sal. 

 

  7. Dejamos que cueza a fuego moderado mientras vamos preparando las verduras. Pelamos las patatas, nabo y tupinambú. Damos una forma diferente a cada hortaliza. Rehogamos ligeramente en un poco de aceite y añadimos a la olla. Dejamos cocer unos 15 minutos.

 

 

  8. Limpiamos y cortamos las zanahorias. Rehogamos igual que hemos hecho con los tubérculos y añadimos a la olla.

 

  9. Limpiamos los tirabeques y las judías, rehogamos y añadimos. No dejamos cocer más de 5 minutos para que no se hagan blandas.

 

  10. Limpiamos y sacamos los arbolitos del brócoli y el romanesco. Rehogamos y añadimos a la olla. Con 3 minutos será suficiente.

 

  11. Por último añadimos las setas limpias y cortadas. Las añadimos, cerramos la olla y apagamos el fuego para que se cocinen con el calor del guiso.

 

  12. Para servir preparamos el Gram Masala: mezclamos, a partes iguales, canela, nuez moscada, clavo molido ( yo no le he puesto), cardamomo y comino. 


Espolvoreamos al gusto de cada uno.







                                                 ¡Cómo me gusta este plato!!!!!!!!!!!